Nuevo Templo

La tragedia

Por más de 100 años, el Señor utilizó a la Iglesia Central de Concepción como un instrumento de bendición para la ciudad, siendo iglesia madre de decenas de congregaciones, y de instituciones como el Colegio Adventista de Concepción, permitiendo que miles de personas hayan podido conocer el evangelio y la gran esperanza de un Salvador que pronto volverá.

Pero el 27 de febrero de 2010, la ciudad fue azotada por un enorme terremoto de magnitud 8.8, el que fue seguido por un destructor tsunami. El sismo es considerado como uno de los más fuertes que registra la humanidad. Entre las numerosas construcciones que fueron destruidas por el cataclismo se encontraba el templo de la Iglesia Central.

Un refugio seguro

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Por eso no temeremos aunque la tierra tiemble, aunque los montes se derrumben
en el corazón del mar.”

Salmo 46:1-2, RVA

El peregrinaje

Al perder su lugar de reunión habitual, la iglesia se congregó inicialmente en hogares de algunos hermanos y luego en el Colegio Adventista de Concepción. Más tarde, la Primera Iglesia Evangélica Bautista de Concepción facilitó amablemente su templo ubicado en Salas con Rozas, donde la Iglesia Central se congregó cada sábado por más de un año. El Culto Joven, la reunión de oración de los miércoles y las actividades administrativas elementales continuaron realizándose en las instalaciones no dañadas de calle Angol.

Posteriormente, fue el gimnasio del Colegio Adventista en Freire 240 el que adquirió cada semana la fisonomía de templo, para permitir que el pueblo adventista continuara congregándose para alabar a su creador. Esforzados hermanos instalaban cada viernes piso, plataforma, cortinas y cientos de asientos, los cuales debían ser desmontados al terminar el sábado.

Durante este periodo, la inquietud por un nuevo templo se acentuó en las mentes de los hermanos y líderes de iglesia. Entonces, se formó la Comisión de Construcción, que liderada inicialmente por el pastor Gavino Curiqueo y luego por el pastor Abraham Canteros, asumió la responsabilidad de encabezar las tareas relacionadas con la edificación del nuevo templo.

Una orden divina

Vayan ustedes a los montes; traigan madera y reconstruyan mi casa. Yo veré su reconstrucción con gusto, y manifestaré mi gloria —dice el Señor—.”

Hageo 1:8, NVI

El sueño

La compra de un sitio en Boulevard Rivera Norte 950 fue el primer y definitivo paso para que el proyecto comenzara a hacerse realidad. El lugar, estratégicamente emplazado entre dos avenidas principales transitadas cada día por miles de personas, forma parte del Barrio Cívico, nuevo centro neurálgico de la ciudad, que incluye la Gobernación Regional, numerosos edificios administrativos y una universidad.

La inversión económica necesaria para un proyecto de tal magnitud era mayúscula y los recursos disponibles, muy escasos. El compromiso de los hermanos de la Iglesia Central fue fundamental. Ofrendas semanales, pactos y tributos especiales se sumaron para llevar adelante el tan anhelado sueño.

Así, aunque no se contaba con los recursos suficientes, pero con mucha fe en el Aquel que es dueño de todo oro y la plata del universo, el 4 de agosto de 2012 ante la presencia de las máximas autoridades de la Iglesia en Sudamérica y con gran gozo de la hermandad, se colocó la primera piedra de la nueva casa de oración.

Una promesa gloriosa

Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso—. El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera —dice el Señor Todopoderoso—.”

Hageo 2:8-9, NVI

El milagro

Y el Señor proveyó; los recursos comenzaron a llegar. Hermanos y amigos de diversas partes del país y del mundo enviaron su aporte para hacer realidad el proyecto. Cientos de personas se congregaron en Centro de Eventos Suractivo para proclamar que Dios abre puertas para bendecir. Y una y otra vez, Él demostró su bondad. La propiedad de Angol fue vendida en el momento en que más se necesitaba, y la Iglesia a nivel local e internacional comprometió su ayuda, orando fervientemente al Señor por el proyecto, y enviando recursos monetarios para su construcción.

Así, en abril de 2013, la Constructora DVD —que se había adjudicado la licitación— comenzó la instalación de faenas en el lugar, iniciando el cumplimiento de un sueño que ya se extendía por espacio de tres años. Y, poco a poco, la silueta del edificio fue tomando forma, para alegría y satisfacción de la Iglesia Adventista en Concepción.

Las faenas continuaron de forma ininterrumpida por espacio de dos años hasta que lo que alguna vez fue un sueño se convirtió en realidad. Desde el 2 de mayo de 2015, un pueblo gozoso y agradecido alaba y adora a su gran y poderoso Dios en su Santo Templo, que se erige majestuoso como testimonio de su potestad y grandeza. A Él sea toda la honra y la gloria por siempre. Amén.

¡Gracias Señor!

Posted by Iglesia Adventista, Concepción Central on lunes, 4 de mayo de 2015

Avance del proyecto

Un milagro en números

0
CONSTRUIDOS
Resiste sismos > 0 grados
ANTISÍSMICO
0 personas sentadas
CAPACIDAD
$ 1000 millones
COSTO TOTAL
+ 0 personas
EXTERNAS A LA IGLESIA APORTARON A TRAVÉS DEL PLAN UNO ENTRE MIL
+ 0 miembros
DE IGLESIA HICIERON PACTOS PARA APORTAR CADA MES A LA CONSTRUCCIÓN
+ 0 hermanos
HICIERON APORTES EN LA OFRENDA SEMANAL PARA LA CONSTRUCCIÓN
$ 0 millones
APORTADOS EN DONACIONES, PACTOS Y OFRENDAS

Elaboración y ejecución del proyecto

Arquitecto: Javier Etcheverry Carrera
Ingeniero calculista: Alfredo Hernández Madrid
Revisor independiente: G&D Ingeniería, Arquitectura e Inversiones Ltda.
Empresa ejecutora: Constructora Daniel Vallejos Ltda.
Inspector Técnico de Obras: Elmer Troncoso
Aldo Arévalo
Representante legal: Ricardo Cortés
Alexis Pardo
Presidente ACSCH: Milton Alaña Poseck
Pastor distrital: Abraham Canteros Bascur

Comisión de construcción

Luis Zapata Ingeniero Comercial
Alfredo Aichele Ingeniero Civil Mecánico
Silvia Herrera Ingeniero Civil
Raúl Flores Contador auditor
Raúl Vásquez Profesor
Rodrigo Andrades Arquitecto
Javier Cisternas Dibujante Técnico

Comisión de mobiliario interior

Esteban Canteros Médico
Ana María Zeidán Profesora
Pablo Avendaño Constructor Civil
Patricia Cáceres Profesora
Úrsula Riffo Ingeniero Comercial
Rodrigo Andrades Arquitecto

Comisión de cocina y comedor

Evelyn Aguilera Nutricionista
Daglyn Mella Arquitecto
Brenda Soto Nutricionista
Luis Zapata Ingeniero Comercial
Raúl Vásquez Profesor

Comisión audiovisual

Rodrigo Andrades Arquitecto
Italo Foppiano Ingeniero Civil Electrónico
Herman Soto Ingeniero Civil Informático
Luis Zapata Ingeniero Comercial